Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
Palabra_Binaria · La Palabra Binaria
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes programar un chat para tu grupo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Jueves 27 de noviembre de 2008. La Palabra Binaria.   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #1917 de 2022 |

La Palabra Binaria

Publicación diaria para la Iglesia Católica

Colabora catholic.net


Jueves de la  segunda

XXXIV del tiempo ordinario


Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa


Tened ánimo y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación


 

Apocalipsis 18,1-2.21-23; 19,1-3.9

 

1 Después de esto vi a otro ángel bajar del cielo con gran poder; la tierra fue iluminada con su esplendor. 2 Gritó con voz potente: Ha caído, ha caído Babilonia la grande y ha venido a ser morada de demonios, guarida de todo espíritu impuro, refugio de toda ave inmunda y odiosa;

 

21 Después un ángel vigoroso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la tiró al mar, diciendo: Así, de un golpe, será tirada Babilonia, la gran ciudad, y no se la encontrará jamás. 22 Y ya no se oirán en ti las voces de los citaristas, de los músicos, de los flautistas y de los trompeteros; y no se volverá a encontrar en ti artífice de cualquier arte; ni se oirá más el ruido de la muela;  23 la luz de la lámpara ya no brillará en ti, ni se oirá jamás en ti la voz del esposo y de la esposa, porque tus comerciantes eran los grandes de la tierra y tus sortilegios han seducido a todas las naciones.

 

1 Después de esto oí en el cielo la voz de una gran

multitud que decía:

¡Aleluya! La victoria,

la gloria y el poder

a nuestro Dios,

2 porque sus sentencias

son objetivas y justas,

porque ha castigado

a la gran prostituta

que corrompía la tierra

con su prostitución;

él ha vengado en ella

la sangre de sus siervos.

3 Después continuaron diciendo:

¡Aleluya!

Su humo sube

por los siglos de los siglos.

 

9 Y el ángel me dijo: «Dichosos los invitados al banquete de las bodas del cordero». Y añadió: «Estas palabras de Dios dicen la verdad».  

 

Salmo 99,2-5

 

2 Servid al Señor con alegría,

entrad en su presencia con gritos jubilosos.

3 Reconoced que el Señor es Dios:

él nos ha hecho y somos suyos,

su pueblo, las ovejas que él guarda.

4 Entrad en sus pórticos dándole gracias,

alabadlo, bendecid su nombre:

5 porque el Señor es bueno, su amor es eterno,

y su lealtad perpetua por todas las edades.

 

Lucas 21,20-28

 

20 «Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed que se aproxima su destrucción. 21 Entonces los que estén en Judea que huyan a los montes, los que estén dentro de la ciudad que se alejen y los que estén en el campo que no entren en la ciudad. 22 Serán días de castigo, en los que se cumplirá todo lo que está escrito. 23 ¡Ay de las que estén encinta y criando en aquellos días! Porque habrá una grande angustia sobre la tierra y un gran castigo contra este pueblo. 24 Caerán al filo de la espada, irán prisioneros a todas las naciones y Jerusalén será pisoteada por los paganos hasta que llegue a su fin el tiempo de los paganos».  25 «Habrá señales en el sol, en la luna y en los astros; las naciones estarán angustiadas en la tierra y enloquecidas por el estruendo del mar y de las olas; 26 los hombres, muertos de terror y de ansiedad por lo que se le echa encima al mundo, pues las columnas de los cielos se tambalearán. 27 Entonces verán al hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad. 28 Cuando comiencen a suceder estas cosas, tened ánimo y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación».

 


 

Es la tercera vez que Jesús anuncia, con pena, la destrucción de Jerusalén: “Serán días de venganza... habrá angustia tremenda, caerán a filo de espada, los llevarán cautivos a todas las naciones: Jerusalén será pisoteada por los gentiles”.

 

También aquí san Lucas mezcla dos planos: el de la caída de Jerusalén -que probablemente ya había sucedido cuando él escribe- y el del final del mundo, la segunda venida de Cristo, precedida de signos en el sol y las estrellas y el estruendo del mar y del miedo y la ansiedad “ante lo que se le viene encima al mundo”. Pero la perspectiva es optimista. El anuncio no quiere entristecer sino animar: “cuando suceda todo esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación”.

 

Nuestra espera, por tanto, es dinámica, activa, comprometida. Tenemos mucho que trabajar para bien de la humanidad, llevando a cabo la misión que inició Cristo y que luego nos encomendó a nosotros. Pero bien nos viene pensar que la meta es la vida, la victoria final, junto al Hijo del Hombre. Meta que nos conducirá a la paz eterna en la gloria de Dios.  

 


 

Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

 

La primera aparición de la Medalla Milagrosa tuvo lugar el domingo 18 de Julio 1830, en París, justo en la capilla de la casa central de las Hijas de la Caridad, a una religiosa llamada Catalina Laboure. El padre Aladel, confesor de la vidente, fue quien insertó el relato en el proceso canónico siete años más tarde.

 

"A las cinco de la tarde, estando las Hijas de la Caridad haciendo oraciones, la Virgen Santísima se mostró a una hermana en un retablo de forma oval. La Reina de los cielos estaba de pie sobre el globo terráqueo, con vestido blanco y manto azul. Tenía en sus benditas manos unos como diamantes, de los cuales salían, en forma de hacecillos, rayos muy resplandecientes, que caían sobre la tierra... También vio en la parte superior del retablo escritas en caracteres de oro estas palabras: ¡Oh María sin pecado concebida!, rogad por nosotros que recurrimos a Vos. Las cuales palabras formaban un semicírculo que, pasando sobre la cabeza de la Virgen, terminaba a la altura de sus manos virginales. En esto volvióse el retablo, y en su reverso viose la letra M, sobre la cual había una cruz descansando sobre una barra, y debajo los corazones de Jesús y de María... Luego oyó estas palabras: Es preciso acuñar una medalla según este modelo; cuantos la llevaren puesta, teniendo aplicadas indulgencias, y devotamente rezaren esta súplica, alcanzarán especial protección de la madre de Dios. E inmediatamente desapareció la visión".

 

Esta visión se repitió algunas veces, durante la Misa y durante la oración, siempre en la rue du Bac, de París, cerca de la parada de "Metro" Sèvre-Babylone, detrás de los grandes almacenes "Au Bon Marché" donde está el edificio de las Hijas de la Caridad, en la capilla rectangular y sin estilo definido similar a las miles que existen en las casas religiosas.

 


Cristología XXXVII

La Resurrección

 

La acción de José de Arimatea y Nicodemo fue rápida y eficaz. Antes de que los judíos puedan darse cuenta de la muerte, ya está enterrado Jesús en un lugar que responde a la piedad de los suyos. Pero los judíos temen a Jesús y se acuerdan de la profecía de la resurrección al tercer día. Ellos habían destruido el templo del cuerpo de Jesús, y ahora recuerdan el verdadero sentido de la profecía. Por ello acuden a Pilato reclamando una guardia que resultó providencial, muy a pesar suyo.

 

"Al día siguiente de la Parasceve se reunieron los príncipes de los sacerdotes y los fariseos ante Pilato y le dijeron: Señor nos hemos acordado de que ese impostor dijo en vida: Al tercer día resucitaré. Manda, pues, custodiar el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan al pueblo: Ha resucitado de entre los muertos; y sea la última impostura peor que la primera. Pilato les respondió: Ahí tenéis la guardia; id y custodiad como sabéis. Ellos marcharon y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia"(Mt).

 

La garantía

 

La muerte era un sello en la boca de Jesús. Los sellos intentan ser una garantía: seguridad, guardan el cadáver en su silencio. Y, en efecto, esos sellos serán garantía de la muerte verdadera de Jesús que yace en la losa del sepulcro con el corazón abierto, separada el alma del cuerpo. Y los guardias se convertirán en testigos privilegiados del gran día del domingo, del primer día de la semana cristiana.

 

Los guardias se asustan

 

Por ellos conocemos lo que sucedió al inicio del día primero, al nacer el alba: "Y he aquí que se produjo un gran terremoto, pues un ángel del Señor descendió del Cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como de relámpago, y su vestidura blanca como la nieve. Llenos de miedo, los guardias se aterrorizaron y se quedaron como muertos(Mt).

 

Habían pasado cuarenta horas desde el momento de la muerte: desde las tres del viernes hasta las siete del domingo. Un día completo, nueve horas del viernes y siete del domingo. Tres días. En ese tiempo el alma de Jesús desciende a los infiernos, como reza el credo cristiano. Pero el cuerpo estaba allí, en reposo total, sin conocer la corrupción, con la rigidez de la postura del crucificado, con sus llagas abiertas, cubierto por la sábana y rodeando el rostro con el pañolón del sudario. Un gran terremoto conmovió a los soldados, que se estremecen, cuando, de repente, ven al ángel de vestiduras blancas lleno de fuerza y poder, que desplaza la gran piedra con facilidad y se sienta en ella. Los soldados caen al suelo, se desploman sin sentido. El temor no nubla sus mentes, pues se dan cuenta de lo sucedido, pero aquello supera grandemente sus experiencias. Estaba sucediendo el hecho central de la salvación. En el sepulcro, aquel cadáver estaba volviendo a la vida.

 

Se fabrica una historia

 

Algunos de los soldados huyen de espanto, otros quedan removidos por lo sucedido, otros acuden a los sanedritas con la noticia. "Algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los príncipes de los sacerdotes todo lo sucedido. Reunidos con los ancianos, después de haberlo acordado, dieron una buena suma de dinero a los soldados con el encargo de decir: Sus discípulos vinieron de noche y lo robaron mientras nosotros dormíamos. Si esto llegara a oídos del procurador, nosotros le calmaremos y cuidaremos de vuestra seguridad. Ellos tomaron el dinero y actuaron según las instrucciones recibidas. Así se divulgó este rumor entre los judíos hasta el día de hoy"(Mt).

 

Comienza una nueva etapa

 

Los sanedritas tenían ya el gran signo de Jonás. Tres días en el seno de la tierra, y volver a la vida. Todos los otros milagros palidecen con la grandeza de lo sucedido. Este milagro, realizado por su propio poder, manifestaba a Jesús como vencedor de la muerte y del pecado. Una nueva era acababa de comenzar. Pero, de nuevo, no creyeron. Y elaboraron una mentira rápida y burda: unos testigos dormidos testifican de lo que ha sucedido. Mientras dormían acudieron unos hombres y se llevaron el cuerpo. Era burda la mentira, pero el dinero acalla las conciencias. Los soldados, testigos involuntarios de los hechos, garantizan de una manera involuntaria la verdad de la resurrección de Jesús.

 

La gran victoria

 

La resurrección es la gran victoria. Jesús ha descendido todos los escalones de la humillación, uno a uno, como saboreando el abajamiento. Y, cuando ha llegado a lo más hondo, toma al hombre caído y lo eleva a niveles insospechados. La nueva vida es mucho más que lo que se puede alcanzar por una ética correcta; es un don de Dios que introduce a los hombres en la vida divina si se unen a Cristo resucitado y vencedor.

 


Que la gracia y la bendición del Padre se derrame sobre todos nosotros

El Servidor de la Palabra
lapalabra@...

Aportaciones al foro Palabra Binaria
Palabra_Binaria@yahoogroups.com

Páginas en Internet

http://www.lapalabrabinaria.org
http://groups.yahoo.com/group/Palabra_Binaria

Y para el Foro Compartir

Publicar mensaje: ForoCompartir_PB@yahoogroups.com

Subscribir: ForoCompartir_PB-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar suscripción: ForoCompartir_PB-unsubscribe@yahoogroups.com
 

La Palabra es fuente de Vida: ¡Ayúdanos a difundirla!

 "Id por todo el mundo y proclamad la buena noticia a toda criatura"

Marcos 16,15


Si recibiste este correo es porque te suscribiste a él desde nuestro portal o porque algún amigo te recomendó con nosotros. Bajo el decreto S.1618 titulo 3º aprobado por el 105 Congreso Base de las Normativas Internacionales sobre SPAM, este mensaje no podrá ser considerado SPAM mientras incluya una forma de ser removido.

Para darse de alta o de baja en la lista del correo de la Palabra Binaria basta con mandar  un mail a lapalabra@...  con el texto "Palabra Binaria" o "Quitar" en el asunto y vuestro nombre en el cuerpo del mensaje. Otra forma de darse de alta o de baja es a través de el  foro de La Palabra  Binaria, basta con mandar  un mail en blanco a  Palabra_Binaria-subscribe@yahoogroups.com  si os queréis dar de alta y para cursar baja usad Palabra_Binaria-unsubscribe@yahoogroups.com   Se hará de forma automática.


Este mensaje y los documentos que, en su caso lleve anexos, pueden contener información confidencial. Por ello, se informa a quien lo reciba por error que la información contenida en el mismo es reservada y su uso no autorizado está prohibido legalmente, por lo que en tal caso le rogamos que nos lo comunique por la misma vía, se abstenga de realizar copias del mensaje o remitirlo o entregarlo a otra persona y proceda a borrarlo de inmediato. Gracias.

This document together with any documents attached may contain confidential information. You are informed that if you should receive it by mistake, the information it contains is reserved and its use is not authorised. It is legally prohibited. If you have received this message by mistake, please let us know as soon as possible by e-mail. Do not make any copies of the message, nor send it or give it to anybody else. Please delete it right away. Thank you.


 



Jue, 27 de Nov, 2008 1:41 pm

binarios2000
Sin conexión Sin conexión
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #1917 de 2022 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

La Palabra Binaria Publicación diaria para la Iglesia Católica <http://es.catholic.net/aprendeaorar/> Colabora catholic.net _____ Jueves de la segunda XXXIV...
Gonzalo
binarios2000
Sin conexión Enviar mensaje
27 de Nov, 2008
1:41 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda