Publicación diaria para
Lunes de la
segunda
XXII del tiempo
ordinario
San Ramón
Nonato
Hoy se cumple ante vosotros esta Escritura
1 Tesalonicenses
4,13-18
13 Hermanos, no queremos que ignoréis la
suerte de los difuntos, para que no os aflijáis como los que no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesús ha muerto y ha
resucitado, así también reunirá consigo a los que murieron unidos a Jesús. 15 Ved, pues, lo que os decimos como palabra del Señor:
nosotros, los vivos, los que estamos todavía en tiempo de la venida del Señor,
no precederemos a los que murieron. 16 Porque
el Señor mismo, a la señal dada por la voz del arcángel y al son de la trompeta
de Dios, bajará del cielo, y los muertos unidos a Cristo resucitarán los
primeros. 17 Después nosotros, los vivos, los que
estemos hasta la venida del Señor, seremos arrebatados juntamente con ellos
entre nubes por los aires al encuentro del Señor. Y ya estaremos siempre con el
Señor. 18 Consolaos, pues, mutuamente con estas
palabras.
Salmo 95,1.3-5.11-13
1 Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al
Señor toda la tierra;
3 publicad su gloria entre las gentes,
sus portentos
entre todos los pueblos.
4 Grande es el Señor y digno de alabanza,
más temible
que todos los dioses.
5 Pues los dioses de los otros pueblos no
son nada,
mientras que
el Señor hizo los cielos;
11 Que se alegre el cielo y goce la tierra,
que retumbe el
mar y todo lo que encierra,
12 que sonrían los campos con sus frutos,
que griten de
alegría los árboles del bosque
13 delante del Señor, porque ya viene,
porque viene
para gobernar la tierra,
para implantar
en el mundo la justicia,
y entre todos
los pueblos la lealtad.
Lucas
4,16-30
16 Llegó a Nazaret, donde se había criado. El
sábado entró, según su costumbre, en la sinagoga y se levantó a leer. 17 Le entregaron el libro del profeta Isaías, desenrolló el
volumen y encontró el pasaje en el que está escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido.
Me ha enviado a llevar la buena nueva a los pobres, a anunciar la libertad a
los presos, a dar la vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos 19 y a proclamar un año de gracia del Señor. 20 Enrolló el libro, se lo dio al ayudante de la sinagoga y se
sentó; todos tenían sus ojos clavados en él; 21 y
él comenzó a decirles: «Hoy se cumple ante vosotros esta Escritura». 22 Todos daban su aprobación y, admirados de las palabras tan
hermosas que salían de su boca, decían: «¿No es éste el hijo de José?». 23 Él les dijo: «Seguramente me diréis aquel refrán: Médico,
cúrate a ti mismo. Lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún, hazlo también aquí,
en tu patria». 24 Y continuó: «Os aseguro que ningún profeta
es bien recibido en su tierra. 25 Os
aseguro, además, que en tiempo de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años
y seis meses y hubo gran hambre en toda la tierra, había muchas viudas en
Israel, 26 y a ninguna de ellas fue enviado Elías,
sino a una mujer viuda de Sarepta, en Sidón. 27 Y
había muchos leprosos en Israel cuando Eliseo profeta, pero ninguno de ellos
fue limpiado de su lepra sino Naamán, el sirio». 28 Al
oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, 29 se levantaron, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron a la
cima del monte sobre el que estaba edificada la ciudad para despeñarlo. 30 Pero Jesús pasó por en medio de todos y se fue.
Es muy común
preguntar a los niños pequeños: ¿qué quieres ser cuando seas grandes? Y para
orgullo de los padres los niños responden: “quiero ser como mi
papá”. Si esta misma pregunta se la hiciéramos a Cristo durante su vida
oculta en Nazaret, no cabe duda que respondería que Él sería lo que su Padre ha
pensado para Él desde siempre. Prueba de ello es la respuesta que dio a su
madre angustiada cuando se perdió en el templo: “pero no sabíais que debo
ocuparme en las cosas de mi Padre”, no debería haber motivo de
preocupación por mi ausencia.
En nuestra
vida como cristianos todos tenemos una misión muy concreta que realizar. Cristo
desenrolló las escrituras (porque estaban en forma de pergaminos) y encontró
justamente aquello que Dios Padre deseaba de Él. “Anunciar
Por ello de la
misma forma que Cristo predicaba las enseñanzas de su Padre nosotros también
atrevámonos a predicar el evangelio sin temor ni vergüenza. Antes bien
pidámosle confianza y valor para que nos haga auténticos defensores de nuestra
fe.
San Ramón Nonato
Nació en los
mismos comienzos del siglo XIII.
Su nombre deja
boquiabierto a quien lo oye o lo lee por primera vez. Nonnato -Nonato por más
breve- sugiere a un santo sólo potencial; como si la palabra fuera un slogan
publicitario que estuviera invitando a quien lo lee o escucha a que se
decidiera a iniciar una programa que acabara con la santidad del guión
preestablecido. De hecho, significa no-nacido. ¿Pretenderá decir el extraño
nombre que, por no haber nacido todavía el santo que rellene el expediente
completo de sus cualidades y virtudes, está como esperando la Iglesia a que
haya uno que se decida de una vez a reproducirlas? Eso sería, lógicamente,
confundir la santidad como algo que brota de la voluntad y decisión humana,
cuando ella es en verdad el resultado de la acción del Espíritu Santo con quien
se coopera libremente. Sería sencillamente pelagianismo.
El
calificativo -que ha pasado ya a ser nombre- le viene a Ramón por el hecho de
haber sido sacado del claustro materno, por medio de una intervención
quirúrgica, cuando ya había muerto su madre. Por so no nació como nacen
normalmente los niños, lo extrajeron. Fue en Portell, en Lérida, cuando se
iniciaba el siglo.
La buena y
alta situación de su padre le posibilitó crecer en buen ambiente y formación,
aunque sin el cariño y los cuidados de una madre. Cuentan de su primera
juventud la devoción especialísima a
Como el padre
disfruta de un gran sentido práctico, lo reincorpora al terruño de Portell y le
encarga la explotación de varias de sus fincas. Pero, sigue diciendo la antigua
crónica, que
Noviciado,
profesión, ordenación sacerdotal y ministerio en el hospital de santa Eulalia
se suceden con la normalidad propia de quien tiene prisa para cumplir el cuarto
voto mercedario consistente en redimir a los cautivos y servir de rehén en su
lugar si procede.
En el norte
del continente negro predica, consuela, cura, fortalece, atiende y transmite
paciencia a los cautivos de los piratas berberiscos; comprende bien su
situación y se hace cargo de que están rodeados de todos los peligros para su
fe. Incluso él mismo tuvo que soportar cárcel y la tortura de que sellaran sus
labios por ocho meses con un candado para impedirle la predicación.
A su vuelta a
España entre el clamor de las multitudes, lo nombra Cardenal de la Iglesia el
papa Gregorio IX, reconociendo sus méritos y virtud de la caridad practicada de
modo heroico; pero no le dio tiempo a llegar a Roma por morir, antes de cumplir
los cuarenta años, cuando se disponía a hacerlo.
Por el empeño
de hacerse cargo de su cuerpo tanto los frailes mercedarios como los nobles
señores de Cardona, decidieron de común acuerdo darle sepultura allá donde lo
decidiera una mula ciega que lo llevó a lomos hasta que quiso pararse ante la
ermita de San Nicolás, de Portell.
Desaparecieron
las reliquias, irrecuperables ya para la veneración, en el año 1936.
Lo que no ha
sido relegado al olvido por sus paisanos es la figura del santo y su acción
caritativa. Esa devoción secular que se refleja incluso en las fiestas y en el
folklore. No digamos nada sobre la devoción que le profesan todas las
parturientas que lo tienen como especial patrón para su trance.
Se divulgó por
el mundo la pintura que lo muestra con la Custodia en la mano derecha
expresando así la fuente de su caridad con los hombres.
Mariología
XXI
María... ¿Fue
siempre virgen?
¿Podemos
decir que María fue siempre virgen? María... ¿Quiso esta virginidad? ¿María
había pensado en consagrar a Dios su virginidad antes que viniera el ángel?
¿Qué sentido tiene la virginidad?...
La concepción
virginal de María.
El hecho de
la virginidad de María en el nacimiento de su hijo Jesús se afirma claramente
en la Biblia:
Mt. 1,18: «El
nacimiento de Jesús fue así: Estando desposada María, su madre, con José, antes
que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.»
Lc. 1, 30-35:
«El ángel Gabriel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante
de Dios... y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo... María dijo
al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel le
dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti... y el Ser Santo que nacerá de ti será
llamado Hijo de Dios.»
Juan 1, 13:
«El que nació no de la sangre, ni del deseo de carne, ni del deseo de hombre,
sino que nació de Dios.»
Estos tres
textos bíblicos son testimonios sólidos para afirmar el hecho de la virginidad
de María en la concepción de Jesús.
¿María quiso
esta virginidad?
El Evangelio
dice que «María era una virgen desposada con un hombre llamado José» (Lc. 1,
27). Este matrimonio de María con José nos mueve, a primera vista, a decir que
María no quiso esta virginidad.
Sin embargo,
el evangelista Lucas nos ofrece otros datos acerca de este compromiso
matrimonial. Leamos atentamente en el Evangelio de Lucas 1, 26-38; en este
relato bíblico vemos cómo Dios respeta a los hombres. El no nos salva sin que
nosotros mismos queramos. Jesús el Salvador ha sido deseado y acogido por una
madre, una jovencita que, libre y conscientemente, acepta ser la servidora del
Señor y llega a ser Madre de Dios.
Vers. 26: «Al
sexto mes el ángel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada
Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José. José era de
la casa de David y el nombre de la virgen era María.»
San Lucas usa
dos veces la palabra «virgen». ¿Por qué no dijo «una joven» o «una mujer»?
Sencillamente porque el escritor sagrado se refería aquí a las palabras de los
profetas del Antiguo Testamento, que afirmaban que Dios sería recibido por una
«virgen de Israel.»Is. 7, 14: «El Señor, pues, les dará esta señal: la Virgen
está embarazada y da a luz un varón a quien le pondrás el nombre de Emmanuel.»
Durante
siglos, Dios había soportado que su pueblo de mil maneras le fuera infiel y
había perdonado sus pecados. Pero el Dios Salvador, al llegar, debería ser
recibido por un pueblo virgen que hubiera depuesto sus propias ambiciones para
poner su porvenir en manos de su Dios. Dios debía ser acogido con un corazón
virgen, o sea, nuevo y no desgastado por la experiencia de otros amores.
Incluso en
tiempos de Jesús, muchos al leer la profecía de Is. 7, 14 sacaban la conclusión
de que el Mesías nacería de una madre Virgen. Ahora bien, el Evangelio nos
dice: "María es la virgen que da a luz al Mesías."
Versículos
34-35: María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, pues no conozco varón?» Contestó
el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra, por lo cual el Santo que de ti nacerá será llamado Hijo
de Dios.»
Aunque María
es la esposa legítima de José, la pregunta de ella al ángel indica el propósito
de permanecer virgen. El ángel precisa que el niño nacerá de María sin
intervención de José. El que va a nacer de María en el tiempo es el mismo que
ya existe en Dios, nacido de Dios, Hijo del Padre (Jn. 1, 1). Y la concepción
de Jesús en el seno de María no es otra cosa que la venida de Dios a nuestro
mundo.
¿Qué
significa «la sombra» o «la nube» en este texto bíblico?
Los libros
sagrados del Antiguo Testamento hablan muchas veces de «la sombra» o «la nube»
que llenaba el Templo (1 Reyes 8, 10), signo de la presencia divina que cubría
y amparaba a
Al usar esta
figura, el Evangelio quiere decir que María pasa a ser la morada de Dios desde
¿Había
pensado María en consagrar a Dios su virginidad antes que viniera el ángel?
El Evangelio
no da precisiones al respecto, solamente encontramos la palabra de María: «No
conozco varón» o «no tengo relación con ningún varón.» (Lc. 1, 34) Recordemos
que María ya está comprometida con José (Lc. 1, 27) lo que según la ley judía,
les da los mismos derechos del matrimonio, aunque no vivan todavía en la misma
casa. (Mt. 1, 20)
En estas
condiciones, la pregunta de María: «¿Cómo podré tener un hijo, pues no conozco
varón?» (Lc. 1, 34) no tendría ningún sentido, si María no estuviese decidida
ya a mantenerse virgen para siempre. María es la esposa legítima de José. Si
este matrimonio quiere tener relaciones conyugales normales, el anuncio del
ángel referente a su maternidad no puede crearle ningún problema.
Sin embargo,
María manifiesta claramente su problema: «pues no conozco varón.» Además esa
pregunta de María permite otra traducción válida en la mentalidad de los
judíos: «¿Cómo será eso, pues no quiero conocer varón?». Sin duda esta pregunta
de María indica en la Virgen un firme propósito de permanecer virgen. Algunos
tendrán dificultades para aceptar esta decisión de María y dirán que tal
decisión es sorprendente por parte de una joven judía; porque es sabido que
Israel no daba gran valor religioso a la virginidad.
No debemos
olvidar que en la Palestina de entonces había grupos de personas que vivían en
celibato (los esenios) y con su estilo de vida esperaban la pronta venida del
Mesías. Por otra parte, el celibato o la virginidad de por vida no existía para
mujeres que, según la costumbre judía, por orden de su padre tenían que aceptar
un matrimonio impuesto. Por eso
Como
conclusión podemos decir que este texto bíblico es favorable a la voluntad de
virginidad de María.
Además está
claro en la Biblia que María tenía como hijo único a Jesús y que no tuvo más
hijos.
¿Qué sentido
tiene la virginidad?
María no
expresa sus motivos, pero todo lo que Lucas deja entrever del alma de María
supone que ella tenía motivos elevados. Por medio del ángel, Dios la trata de
«muy amada», «llena de gracia», «el Señor está con ella.» Y María quiere ser su
«sierva», con la nobleza que da a esta palabra la lengua bíblica: «Yo soy la
servidora del Señor, hágase en mí lo que has dicho.» (Lc. 1, 38) Su virginidad
parece así una consagración, un don de amor exclusivo al Señor.
Mucha gente
moderna se extraña ante tal decisión de María: ¿Cómo pensaría María en
mantenerse virgen en el matrimonio, especialmente en el pueblo judío, que no
valoraba la virginidad?
Incluso en
las iglesias no-católicas muchas personas al leer en el Evangelio la expresión
«hermanos de Jesús» concluyen sin más que María tuvo otros hijos después de
Jesús. (En otra carta les he hablado claramente de este asunto y está muy claro
en la Biblia que Jesús no tenía hermanos en el sentido estricto de esta
palabra.)
Decimos que
María no tuvo más hijos porque fue siempre virgen. La Escritura nos testimonia
de una sola concepción virginal, el de Jesús. Por tanto, no habiendo más
concepciones milagrosas, y no habiendo dejado de ser virgen, no tuvo más hijos.
La virginidad
de Nuestra Señora está íntimamente relacionada con su sublime prerrogativa de
Madre de Dios.
Decía San
Bernardo que la maternidad de María es tan maravillosamente singular e
incomparable precisamente porque es virginal.
Lejos de ser
una prerrogativa pasajera, la virginidad de María es permanente. Abarca todas
las etapas de su vida, y en particular los momentos sagrados en que fue hecha
Madre de Dios.
El dogma de
la virginidad perpetua de María significa:
1º que
concibió al Hijo de Dios, segunda persona de
2º le dio a
luz virginalmente;
3º permaneció
virgen a lo largo de toda su vida terrena, y por consiguiente, ahora reina
gloriosa como Virgen de las vírgenes.
La Iglesia
expresa esto con una fórmula muy hermosa según la cual dice que María fue
virgen ante partum, in partu et post partum.
Esta
afirmación no es simplemente un cumplimiento piadoso; expresa la creencia
universal y unánime de la Iglesia de Cristo; es una verdad revelada; está
solemnemente definida como dogma.
El tercer
concilio de Letrán, celebrado bajo el papa San Martín I, en el año 649,
definió: “Si alguno no reconoce, siguiendo a los Santos Padres, que
El testimonio
de esta verdad lo encontramos en
Concretamente
en el testimonio de San Mateo y San Lucas.
1) San Mateo
(1,18-25): La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María,
estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró
encinta por obra del Espíritu Santo... El Ángel del Señor se apareció [a José]
en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu
mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y
tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del
profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por
nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.» Despertado José
del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su
mujer. Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre
Jesús.
San Mateo se
presenta: 1) como testigo de la virginidad de María antes del nacimiento de
Cristo; 2) su cita de Is 7,14, implica, por lo menos, el parto virginal; 3) si
bien no dice nada sobre la virginidad de María posterior al parto, tampoco dice
nada que lo niegue o lo ponga en duda.
2) San Lucas
(1,26-38): Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de
Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de
la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas
palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No
temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el
seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. El será
grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de
David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no
tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco
varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder
del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y
será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un
hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,
porque ninguna cosa es imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava
del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.
San Lucas es
testigo de:
–la
virginidad de María antes de la anunciación (a una virgen...);
–la
concepción virginal (la virtud del Altísimo te cubrirá);
–la
intención de virginidad futura de María: pues no conozco varón... La expresión
no se refiere al pasado, pues hubiera usado el aoristo (no he conocido varón);
usa el presente absoluto (no conozco; en el sentido de no tengo intención de
conocer varón). Es una referencia implícita al voto de virginidad.
Escribió
Lebretón: “En este versículo la tradición católica ha reconocido el
propósito firme de María de permanecer virgen, y esta interpretación es
necesaria, porque, si hubiera tenido intención de consumar su matrimonio con
José, no hubiera nunca hecho esta pregunta”.
Dice también
Lagrange: “María quiso decir que, siendo virgen, como el ángel ya sabía,
deseaba ella permanecer siéndolo, o, como traducen los teólogos su pregunta,
que ella había hecho un voto de virginidad y pensaba guardarlo”.
San Ireneo
defiende, por eso, el valor profético de Is 7,14 referido a la virginidad de
María. Su argumento es el siguiente: Isaías señala claramente que ocurrirá
“algo inesperado” con respecto a la generación de Cristo; está
aludiendo claramente a una señal. Pero “¿dónde está lo inesperado o qué
señal se os daría en el hecho de que una mujer joven concibiera un hijo por
obra de un varón? Esto es lo que ocurre normalmente a todas las madres. Lo
cierto es que, con el poder de Dios, se iba a empezar una salvación excepcional
para los hombres y, por tanto, se consumó también de una manera excepcional un
nacimiento de una virgen. La señal fue dada por Dios; el efecto no fue
humano”.
La creencia
firme de Occidente en la virginidad corporal de María se resume en la expresión
“Virgen María” y se recoge en esta forma ya en el siglo II, en la
forma romana del credo, como vemos, por ejemplo, en Hipólito: “Creo en
Dios Padre todopoderoso y en Jesucristo, Hijo de Dios, que nació de María
virgen por obra del Espíritu Santo”.
Ireneo tiene
una frase hermosa para referirse al parto virginal: Purus pure puram aperiens
vulvam: el Puro [Verbo Puro] con pureza abrió el seno puro [de su madre].
Y él mismo
compara el nacimiento de Cristo de María con la formación de Adán del suelo
virgen y sin surcos.
San León dice
que es la limpieza de Cristo la que mantuvo intacta la integridad de María.
Y San Zeón lo
proclama: “¡Oh misterio maravilloso! María concibió siendo una virgen
incorrupta; después de la concepción dio a luz como virgen, y así permaneció
siempre después del parto”.
San Jerónimo
resume la fe de la Iglesia escribiendo contra Joviniano: “Cristo es
virgen, y la madre del virgen es virgen también para siempre; es virgen y
madre. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró en el interior; en el
sepulcro que fue María, nuevo, tallado en la más dura roca, donde no se había
depositado a nadie ni antes ni después... Ella es la puerta oriental de la que
habla Ezequiel, siempre cerrada y llena de luz, que, cerrada, hace salir de sí
al Santo de los santos; por la cual el Sol de justicia entra y sale. Que ellos
me digan cómo entró Jesús (en el cenáculo) estando las puertas cerradas... y yo
les diré cómo María es, al mismo tiempo, virgen y madre: virgen después del
parto y madre antes del matrimonio”.
Consideración
final.
Para un
hombre o una mujer creyente, no es cosa excepcional renunciar definitivamente
al sexo, es decir, a tener relaciones sexuales.
Hay un
sinnúmero de ejemplos de jóvenes que, desde muy temprano, han intuido que este
camino evangélico es un camino más directo para acercarse mejor a Jesús: Sor
Teresa de Los Andes, el Padre Hurtado y tantos otros.
¿Acaso María
era menos inteligente que ellos o menos capaz de percibir las cosas de Dios?
¿No podía ella captar por sí misma lo que dirá Jesús respecto a la virginidad
elegida por amor al Reino? (Mt. 19,12) Y después de ser visitada en forma única
por el Espíritu Santo, que es el soplo del amor de Dios, ¿necesitaría María
todavía las caricias amorosas de José?
Si la
historia de la Iglesia nos proporciona tantos ejemplos del amor celoso de Dios
para quienes fueron sus amigos y sus santos... ¿Cómo iba a ser menos para
aquella mujer, María, que fue «llena de gracia»?
María deseaba
ser totalmente de Dios y con el «sí» de la Anunciación ella se consagró total y
exclusivamente al plan de Dios: «He aquí la sierva del Señor, hágase en mí
conforme a tu palabra.» (Lc. 1, 38)
Que la
gracia y la bendición del Padre se derrame sobre todos nosotros
El Servidor de la Palabra
lapalabra@...
Aportaciones
al foro Palabra Binaria
Palabra_Binaria@yahoogroups.com
Páginas
en Internet
Y para el
Foro Compartir
Publicar
mensaje: ForoCompartir_PB@yahoogroups.com
"Id por todo el mundo y proclamad la buena
noticia a toda criatura"
Marcos 16,15
Si recibiste este correo es porque te
suscribiste a él desde nuestro portal o porque algún amigo te recomendó con
nosotros. Bajo el decreto S.1618 titulo 3º aprobado por el 105 Congreso Base de
las Normativas Internacionales sobre SPAM, este mensaje no podrá ser
considerado SPAM mientras incluya una forma de ser removido.
Para darse de alta o de baja en la lista
del correo de
Este mensaje y los documentos que, en su
caso lleve anexos, pueden contener información confidencial. Por ello, se
informa a quien lo reciba por error que la información contenida en el mismo es
reservada y su uso no autorizado está prohibido legalmente, por lo que en tal
caso le rogamos que nos lo comunique por la misma vía, se abstenga de realizar
copias del mensaje o remitirlo o entregarlo a otra persona y proceda a borrarlo
de inmediato. Gracias.
This document together with
any documents attached may contain confidential information. You are informed
that if you should receive it by mistake, the information it contains is
reserved and its use is not authorised. It is legally prohibited. If you have
received this message by mistake, please let us know as soon as possible by
e-mail. Do not make any copies of the message, nor send it or give it to
anybody else. Please delete it right away. Thank you.