Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
Palabra_Binaria · La Palabra Binaria
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes programar un chat para tu grupo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Miércoles 21 de abril de 2004. La Palabra Binaria.   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #939 de 2022 |

La Palabra Binaria

Publicación diaria para la Iglesia Católica


Miércoles de la segunda


San Anselmo


para que el mundo se salve por él


 

Hechos 5,17-26

 

17 Intervino entonces el sumo sacerdote con todos los de su partido -la secta de los saduceos-. Llenos de furor, 18 detuvieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. 19 Pero un ángel del Señor abrió por la noche las puertas de la cárcel, los sacó y dijo:  20 «Id al templo y anunciad con valentía al pueblo todo lo referente a esta nueva vida».   21 Obedecieron, entraron de madrugada en el templo y se pusieron a enseñar. Entretanto, el sumo sacerdote y sus partidarios convocaron al tribunal supremo y a todos los dirigentes de Israel, y mandaron a la cárcel a buscar a los apóstoles. 22 Los alguaciles fueron, pero no los encontraron en la cárcel; volvieron y lo comunicaron diciendo: 23 «Hemos encontrado la cárcel bien cerrada y los guardias junto a las puertas; pero al abrir no hemos encontrado a nadie dentro».  24 Al oír esto, tanto el prefecto del templo como los sumos sacerdotes quedaron desconcertados, pensando qué habría sido de ellos.  25 Llegó uno diciendo: «Los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo enseñando al pueblo». 26 Entonces el prefecto fue con los alguaciles y los trajo, pero sin emplear la violencia, porque temían que el pueblo los apedrease. 

 

Salmo 33,2-9

 

2 Bendeciré al Señor a todas horas,

su alabanza estará siempre en mi boca;

3 mi alma se gloría en el Señor,

que lo oigan los pobres y se alegren;

4 alabad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos su nombre todos juntos.

5 Busqué al Señor y él me contestó,

y me libró de todos mis temores.

6 Los que miran hacia él quedan radiantes

y su rostro no se sonroja más.

7 Un mísero gritó: el Señor lo escuchó

y lo libró de todas sus angustias;

8 el ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los

salva.

9 Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el hombre que se refugia en él.

 

Juan 3,16-21

 

16 «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.   17 Pues Dios no envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.   18 El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios.  19 La causa de la condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz porque sus obras eran malas.  20 En efecto, el que obra mal odia la luz y no va a la luz, para que no se descubran sus obras.   21 Pero el que practica la verdad va a la luz, para que se vean sus obras, que están hechas como Dios quiere».


La oscuridad nos inquieta. La luz, en cambio, nos da seguridad. En la oscuridad no sabemos dónde estamos. En la luz podemos encontrar un camino. En pocas líneas, el Evangelio nos presenta los dos grandes misterios de nuestra historia. Por un lado, “tanto amó Dios al mundo”. Sin que lo mereciéramos, nos entregó lo más amado. Aún más, se entregó a sí mismo para darnos la vida. Cristo vino al mundo para iluminar nuestra existencia. Y en contraste, “vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz”. No acabamos de darnos cuenta de lo que significa este amor de Dios, inmenso, gratuito, desinteresado, un amor hasta el extremo.

 

El infinito amor de Dios se encuentra con el drama de nuestra libertad que a veces elige el mal, la oscuridad, aún a pesar de desear ardientemente estar en la luz. Pero precisamente, Cristo no ha venido para condenar sino para salvarnos. Viene a ser luz en un mundo entenebrecido por el pecado, quiere dar sentido a nuestro caminar.

 

Obrar en la verdad es la mejor manera de vivir en la luz. Y obrar en la verdad es vivir en el amor. Dejarnos penetrar por el amor de Dios “que entregó a su Hijo unigénito”, y buscar corresponderle con nuestra entrega.


San Anselmo

 

Autor: P. Ángel Amo 

 

San Anselmo nació en Aosta (Italia) en 1033 de noble familia. Desde muy niño se sintió inclinado hacia la vida contemplativa. Pero su padre, Gandulfo, se opuso: no podía ver a su primogénito hecho un monje; anhelaba que siguiera sus huellas. A causa de esto, Anselmo sufrió tanto que se enfermó gravemente, pero el padre no se conmovió. Al recuperar la salud, el joven pareció consentir al deseo paterno. Se adaptó a la vida mundana, y hasta pareció bien dispuesto a las fáciles ocasiones de placeres que le proporcionaba su rango; pero en su corazón seguía intacta la antigua llamada de Dios.

 

En efecto, pronto abandonó la casa paterna, pasó a Francia y luego a Bec, en Normandía, en cuya famosa abadía enseñaba el célebre maestro de teología, el monje Lanfranco.

 

Anselmo se dedicó de lleno al estudio, siguiendo fielmente las huellas del maestro, de quien fue sucesor como abad, siendo aún muy joven. Se convirtió entonces en un eminente profesor, elocuente predicador y gran reformador de la vida monástica. Sobre todo llegó a ser un gran teólogo.

 

Su austeridad ascética le suscitó fuertes oposiciones, pero su amabilidad terminaba ganándose el amor y la estima hasta de los menos entusiastas. Era un genio metafísico que, con corazón e inteligencia, se acercó a los más profundos misterios cristianos: “Haz, te lo ruego, Señor—escribía—, que yo sienta con el corazón lo que toco con la inteligencia”.

 

Sus dos obras más conocidas son el Monologio, o modo de meditar sobre las razones de la fe, y el Proslogio, o la fe que busca la inteligencia. Es necesario, decía él, impregnar cada vez más nuestra fe de inteligencia, en espera de la visión beatífica. Sus obras filosóficas, como sus meditaciones sobre la Redención, provienen del vivo impulso del corazón y de la inteligencia. En esto, el padre de la Escolástica se asemejaba mucho a San Agustín.

 

Fue elevado a la dignidad de arzobispo primado de Inglaterra, con sede en Canterbury, y allí el humilde monje de Bec tuvo que luchar contra la hostilidad de Guillermo el Rojo y Enrique I. Los contrastes, al principio velados, se convirtieron en abierta lucha más tarde, a tal punto que sufrió dos destierros.

 

Fue a Roma no sólo para pedir que se reconocieran sus derechos, sino también para pedir que se mitigaran las sanciones decretadas contra sus adversarios, alejando así el peligro de un cisma. Esta muestra de virtud suya terminó desarmando a sus opositores. Murió en Canterbury el 21 de abril de 1109. En 1720 el Papa Clemente XI lo declaró doctor de la Iglesia.

 


Moral y Mandamientos XX

IV. Honrarás a tu padre y a tu madre

 

Autor: Tere Fernández 

 

El Cuarto Mandamiento contiene toda la riqueza de la familia cristiana. Es el primer mandamiento que se refiere al amor al prójimo. Su enunciado es positivo, no nos habla de no hacer algo, sino de vivir sus exigencias y deberes.

 

Para cumplir este mandamiento se debe escuchar, respetar y amar a los padres y a todas aquellas personas que tengan autoridad sobre uno, incluyendo la autoridad civil.

 

Vocación divina

 

El hombre normalmente nace en el seno de una familia. Es ahí donde recibe la educación en las virtudes y adquiere los diferentes comportamientos, se inicia en la fe, donde aprende sobre el amor. El hombre desde su nacimiento necesita vivir un clima de amor, un niño que crece en un ambiente de amor aprenderá a amar, si su infancia se desarrolla en un clima donde el amor no existe, no sabrá amar cuando sea adulto.

 

El fundamento de la familia es el “amor”. Cuando un hombre y una mujer se aman construyen “una comunidad de amor”. Por medio de este amor colaboran con Dios dando vida y dándola en abundancia. No hay que olvidar que la familia es una comunidad de vida, tanto porque se da vida, como porque se entrega la propia vida al servicio de los demás miembros.

 

El matrimonio es la alianza por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación dignidad de sacramento entre bautizados. Código de Derecho Canónico n.1055. Teniendo todas las características de una vocación divina, exige fidelidad, es un medio de santificación y requiere una entrega total para toda la vida.

 

Desde el principio Dios creó al hombre y a la mujer para amar y ser amado. El matrimonio es una institución natural que Jesucristo elevó a la dignidad de sacramento donde se reciben las gracias necesarias para llevar a cabo esta vocación. Concibiendo a la familia como el marco natural donde llevar a cabo ese amor, ésta debe estar basada en las características del amor; donación incondicional, diálogo, pensar en los intereses del otro ante que en los propios. Esto no será posible sino se pone a Dios en el centro de la relación, porque Dios es amor. 1Jn 4, 7-8

 

El diálogo

 

El papel del diálogo es fundamental, no se puede hablar de un amor auténtico entre dos personas que no se conocen a través del diálogo, esta comunicación entre dos personas por medio de gestos y palabras, es donde se participa con toda la personalidad propia, con una actitud de entrega y de aceptación.

 

En el diálogo la persona es escuchada y a su vez escucha. Para que esto se logre es imprescindible el ejercicio de dos virtudes: la humildad y la caridad. Por la humildad se escucha al otro y por la caridad se aceptan otros puntos de vista, se acoge al otro tal cual es, respetándolo siempre.

 

Ahora bien, el diálogo no es fácil, muchas veces se interponen las pasiones o los resentimientos, lo que hace que surjan los conflictos. En el diálogo hay que buscar la verdad por encima de cualquier interés personal y buscar el bien del otro, dejando a un lado las pasiones, los sentimientos, etc.

 

La donación incondicional

 

La condición del verdadero amor es el desinterés, se ama sin buscar satisfacer un interés propio. Tiene que existir un amor de benevolencia, es decir, querer el bien del otro, olvidándose de sí mismo. Sólo de la donación mutua nace la comunión matrimonial, base de la familia. El amor mutuo es uno de los fines del matrimonio. El ejemplo de Cristo que se entregó por nosotros nos ha de motivar para alcanzar ese amor.

 

La ayuda mutua

 

La ayuda mutua es un elemento fundamental en la relación matrimonial que debe actualizarse en todos los momentos de la vida diaria, sin olvidar el campo espiritual, pues el hombre y la mujer se santifican juntos y colaboran en la salvación de sus almas. Los esposos viven juntos Mt 19,5 para ayudarse a cumplir mejor su misión y dar gloria a Dios.

 

Procreación y educación de los hijos

 

La fecundidad es una característica del amor conyugal. Con esto no queremos decir que el amor no exista entre aquellas personas donde el tener hijos ha sido un imposible, recordemos que la maternidad y la paternidad son un don de Dios, no un derecho. El matrimonio es la institución humana donde se acoge la vida, aquellos que ponen a Dios en el centro de su vida y viven guiados por el amor a Él, siempre estarán abiertos a la vida.

 

La procreación y educación de la prole es un deber que los casados contraen ante Dios y ante la Iglesia. Familiaris Consortio n. 28. Quedando obligados a los actos propios de la generación, ahora bien, esto no impide que de mutuo acuerdo se abstengan temporalmente de la actividad sexual por causas justificadas. Cuando esta situación se convierte en sistemática y no existen causas justificadas se va en contra del sentido de la vida conyugal y se opta por una actitud muy egoísta. El uso de métodos anticonceptivos es un acto ilícito siempre. Humanae Vitae n. 16, mientras que el uso de métodos naturales que se rigen por los períodos de fecundidad, son lícitos, siempre que exista una causa justificada.

 

El hombre vive del amor y no del instinto y comprende la responsabilidad que conlleva dar vida a un nuevo ser, no olvidemos que la unión produce el cuerpo, pero Dios crea el alma de cada quien. La fecundidad matrimonial es un modo de colaborar con Dios.

 

Sobre la educación podemos decir que es un deber fundamental del padre y de la madre, el cual se debe realizar en conjunto y no es materia que se puede delegar a otros, las instituciones educativas serán un apoyo para los padres, pero nunca llegarán a ser sustitutos. Para una recta educación se precisa ante todo de un clima familiar propicio, estable y donde reine el amor.

 

Los deberes de los hijos hacia sus padres

 

Hoy está muy difundida la idea de que los hijos tienen muchos derechos, pero ninguna obligación. Los hijos tienen grandes derechos, tales como; el derecho a la educación, a la vida, a la alimentación, etc, pero también tienen grandes deberes como son el amor, el respeto, la obediencia, la ayuda, etc.

 

El amor

 

La primera razón por la que hay que amar a los padres es por justicia, reconocer los beneficios que nos han alcanzado; la vida, la fe, el apoyo, sus sufrimientos y desvelos, etc.

 

Otro motivo es por agradecimiento. Los padres como intermediarios de Dios nos han dado grandes dones, los cuales hay que agradecer. Podemos constatar como existen en ciertos casos ancianos que son abandonados por los hijos, demostrando una gran falta de justicia, agradecimiento y sobre todo de amor.

 

El amor a los padres debe ser interno y externo, una actitud interna expresada en obras que pueden ser gestos cotidianos sin gran importancia, otras veces serán hechos más importantes y de gran trascendencia.

 

El odio interno, el trato duro, el desprecio, la falta de atención son pecados contra este deber.

 

El respeto

 

Es lo mínimo que se pide a un hijo. Si cualquier persona merece respeto, ¡cuánto más aquellos que nos han dado la vida! Aunque sean ancianos, débiles, con una conducta moral cuestionable, siempre existirá el lazo del amor, cuya expresión mínima es el respeto. Este debe ser también interior y exterior. Este respeto debe ser interno y externo. Las faltas de respeto internas dañan a la familia de igual manera que las externas y son un obstáculo para el desarrollo de todos sus miembros.

 

La obediencia

 

Los padres son responsables de sus hijos, pero no podrán llevar a cabo esta responsabilidad, si no existe una colaboración por parte de los hijos. Obedecer es difícil, mandar lo es todavía más porque no es fácil orientar a los hijos. De ahí la necesidad del diálogo, la comunicación continua para llegar a un sistema de “orientar o motivar – comprender” y no de “mandar – obedecer”. Así las órdenes serán sugerencias que buscan el bien del otro y obedecerlas será un acto de amor.

 

El obedecer nos identifica con Cristo, que pasó su vida obedeciendo la voluntad de su Padre, de ahí que la obediencia sea un medio de santificación.

 

Los padres tendrán que entender que según crece el hijo, hay que ir aflojando en el ejercicio de la autoridad, los hijos tienen que aprender hacer uso de su libertad.

 

Ayudarlos en sus necesidades

 

Los hijos tienen el deber de ayudar espiritual, económica y socialmente a sus padres en la medida que les sea posible. Esto implica darles tiempo, escucharlos, atenderlos, ayuda económica cuando sea posible y necesaria.

 

La ayuda espiritual se la podemos dar siempre, rezando por ellos.

 

Los deberes de los padres hacia los hijos

 

Es un hecho que los padres quisieran que los hijos fueran perfectos y los hijos que los padres fueran perfectos, lo cual es imposible, cada quien es cómo es. Esto pone en peligro la relación entre padres e hijos. Hay que entender que los hijos son cómo son, no se puede elegir el carácter que han de tener, ni su manera de ser. Lo que se necesita es estar abiertos para aceptarlos con sus cualidades y defectos, descubriendo todo lo que existe en su interior para poder educarlos y encauzarlos.

 

Amor

 

Considerando que el amor es buscar lo mejor para aquel a quien se ama, hay que eliminar todo egoísmo. Cuando los hijos son pequeños el amor es instintivo, pero según van creciendo, sin darse cuenta, se va buscando que devuelvan el amor que se les dio. Se trata de hacer de los hijos objetos de autosatisfacción. Inclusive, en ocasiones, sin darse cuenta los padres pretende que los hijos satisfagan todo aquello que ellos no alcanzaron o deseaban alcanzar. Un padre o una madre que ama a su hijo deberá tener la preocupación del bien espiritual y humano del hijo, tratando de encontrar lo que más le convenga, sin egoísmo alguno.

 

Formación

 

Los padres tienen el deber de proporcionarles a los hijos una educación humana, corporal, intelectual, espiritual y social.

 

La formación humana debe abarcar muchos ámbitos, la conducta social, la conciencia, la voluntad, el temperamento, etc., tratando de lograr que el niño tenga una visión positiva de las cosas basada en la fe, enseñarlo a ser paciente y tener dominio de sí mismo desde pequeños; a ser sinceros ante todo, saber comunicarse, no dejarse llevar por los caprichos, saber tomar decisiones aceptando las consecuencias, etc.

 

Muy importante es saber educar a los hijos en el correcto uso de la libertad. Y la comunidad política tiene el deber de honrar a la familia, asisitirla y asegurarle la libertad en todos los ámbitos para un desarrollo correcto de la persona.

 

Dentro de la formación espiritual, que resulta la más importante, tenemos la formación moral, donde la conciencia es muy importante y el testimonio de los padres en este punto es de vital importancia. Aquí hay que tratar de introducir al niño en las virtudes fundamentales, en la autoconvicción, etc. Esta formación se puede resumir como enseñar el recto uso de la libertad, escogiendo los más altos valores.

 

La formación religiosa, parte de esta formación espiritual, es hacer que lo recibido en el Bautismo de frutos. Esto lo logramos enseñándoles a orar, presentándoles modelos de vida cristiana, el testimonio, la autenticidad, etc. Esta formación debe de llevarse a cabo desde los primeros años hasta la juventud. Sólo así se logrará que el hijo ame a Dios y al prójimo.

 

Asegurar su porvenir

 

Los padres tienen el deber moral de poner todos los medios necesarios para prepararles el mejor futuro posible en todos los campos. Siempre encauzar sus intereses respetándolos a toda costa. No nos referimos a un porvenir “económico” solamente, pues muchas veces se piensa que hay que darles a los hijos “cosas”, logrando con frecuencia que sea unos verdaderos inútiles, olvidando otras cosas más importantes como su relación con Dios. A pesar de ser una obligación de los padres, los hijos deberán de esforzarse por conseguir un buen porvenir.

 

Como vemos, este mandamiento obliga no sólo a los hijos, sino que obliga a los padres también. Además de que abarca la autoridad civil que ha de promover a la familia y por otro lado, las personas han de acatar las leyes justas promulgadas por la autoridad.

 


Que la gracia y la bendición del Padre se derrame sobre todos nosotros

El Servidor de la Palabra
lapalabra@...

Aportaciones al foro Palabra Binaria
Palabra_Binaria@yahoogroups.com

Páginas en Internet

http://www.lapalabrabinaria.org
http://groups.yahoo.com/group/Palabra_Binaria
http://www.eureca.net/palabra_binaria

Y para el Foro Compartir

Publicar mensaje: ForoCompartir_PB@yahoogroups.com

Subscribir: ForoCompartir_PB-subscribe@yahoogroups.com
Cancelar suscripción: ForoCompartir_PB-unsubscribe@yahoogroups.com

La Palabra es fuente de Vida: ¡Ayúdanos a difundirla!

 "Id por todo el mundo y proclamad la buena noticia a toda criatura"

Marcos 16,15


Si recibiste este correo es porque te suscribiste a él desde nuestro portal o porque algún amigo te recomendó con nosotros. Bajo el decreto S.1618 titulo 3º aprobado por el 105 Congreso Base de las Normativas Internacionales sobre SPAM, este mensaje no podrá ser considerado SPAM mientras incluya una forma de ser removido.

Para darse de alta o de baja en la lista del correo de la Palabra Binaria basta con mandar  un mail a lapalabra@...  con el texto "Palabra Binaria" o "Quitar" en el asunto y vuestro nombre en el cuerpo del mensaje. Otra forma de darse de alta o de baja es a través de el  foro de La Palabra  Binaria, basta con mandar  un mail en blanco a  Palabra_Binaria-subscribe@yahoogroups.com  si os queréis dar de alta y para cursar baja usad Palabra_Binaria-unsubscribe@yahoogroups.com   Se hará de forma automática.


Este mensaje y los documentos que, en su caso lleve anexos, pueden contener información confidencial. Por ello, se informa a quien lo reciba por error que la información contenida en el mismo es reservada y su uso no autorizado está prohibido legalmente, por lo que en tal caso le rogamos que nos lo comunique por la misma vía, se abstenga de realizar copias del mensaje o remitirlo o entregarlo a otra persona y proceda a borrarlo de inmediato. Gracias.

This document together with any documents attached may contain confidential information. You are informed that if you should receive it by mistake, the information it contains is reserved and its use is not authorised. It is legally prohibited. If you have received this message by mistake, please let us know as soon as possible by e-mail. Do not make any copies of the message, nor send it or give it to anybody else. Please delete it right away. Thank you.


 

 

 



Mié, 21 de Abr, 2004 10:35 am

binarios2000
Sin conexión Sin conexión
Enviar mensaje Enviar mensaje

Documento adjunto
../../../../Documents and Settings/Gonzalo de Juan/Mis documentos/Mis Webs/bg250.jpg
Formato:
image/jpeg
Reenviar Mensaje #939 de 2022 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

La Palabra Binaria <http://es.catholic.net//> Publicación diaria para la Iglesia Católica _____ Miércoles de la segunda _____ San Anselmo _____ para que el...
Gonzalo de Juan Aretx...
binarios2000
Sin conexión Enviar mensaje
21 de Abr, 2004
10:36 am
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda